Ilustración original generada por inteligencia artificial para El Puerto RD Te Informa.
Durante décadas, decir «zona franca» en la República Dominicana evocaba una imagen muy concreta: naves industriales llenas de máquinas de coser y miles de manos confeccionando ropa para exportar. Esa postal pertenece al pasado. El sector que hoy opera en más de 85 parques industriales del país se parece más a un laboratorio que a un taller: fabrica dispositivos médicos, componentes electrónicos y equipos de precisión, emplea a más de 200,000 personas de forma directa y cerró 2025 con exportaciones por 8,500 millones de dólares.
La magnitud del cambio la puso en cifras el ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo Sanz Lovatón, durante el evento «Zonas francas, zonas de oportunidades»: más del 50 % de las exportaciones del sector corresponde hoy a manufactura avanzada. Hace apenas ocho años, el 55 % de lo que salía de esos parques era textil.
De la maquila al laboratorio
El desglose actual sorprende a quien se quedó con la imagen vieja: el 35 % de las exportaciones se concentra en dispositivos médicos y un 15 % adicional en insumos electrónicos. Catéteres, instrumentos quirúrgicos, circuitos y componentes de precisión salen cada día de naves dominicanas rumbo a hospitales y fábricas de todo el mundo.
El ministro de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, Rafael Santos Badía, lo resumió con una frase que se ha vuelto cita obligada: «Mucha gente cree que las zonas francas siguen siendo maquilas, pero hace tiempo dejaron de serlo. Hoy fabricamos dispositivos médicos, componentes eléctricos y otros productos tecnológicos en los que trabajan jóvenes altamente capacitados».
El cambio no es solo de productos, sino de empleos. Las 858 empresas que operan bajo el régimen demandan técnicos, ingenieros, especialistas en calidad y personal bilingüe, con perfiles y condiciones muy distintos a los de la confección tradicional.
Los números del récord
Las cifras más recientes confirman el buen momento. Durante la cuadragésima edición de los Premios a la Excelencia Exportadora, celebrada en el Teatro Nacional Eduardo Brito, el presidente de la Asociación Dominicana de Exportadores (ADOEXPO), Karel Castillo, informó que las exportaciones dominicanas alcanzaron un récord de 10,563 millones de dólares entre enero y agosto de 2026.
El contraste histórico es elocuente: en 1986 las zonas francas sumaban 156 empresas y 51,000 trabajadores; hoy son 858 compañías y más de 200,000 empleos directos. Entre los productos que lideran las ventas externas figuran el oro, los instrumentos médicos, los cigarros y el cacao, junto al tabaco, las frutas, los vegetales, el ron, el azúcar y el acero.
El sector aporta el equivalente al 8.1 % del producto interno bruto y, según la Asociación Dominicana de Zonas Francas (Adozona), genera 15 pesos de valor agregado por cada peso de gasto tributario. Entre enero y agosto de 2026, sus exportaciones crecieron 4.4 %, una muestra de resiliencia en un entorno global desafiante.
También los servicios ganan terreno: las exportaciones de servicios modernos alcanzaron 1,545 millones de dólares en 2025, y los servicios tecnológicos y de comunicación sumaron 75 millones, con un crecimiento del 43 %.
El talento que viene: 15,000 becas
Sostener ese salto tecnológico exige gente preparada, y ahí apunta la iniciativa TalentUP, anunciada en el mismo evento: 15,000 becas para formación en habilidades digitales, con el respaldo del Banco Interamericano de Desarrollo, Google Cloud y Cisco. Ya se recibieron más de 14,000 solicitudes de jóvenes interesados en capacitarse en nuevas tecnologías, almacenamiento en la nube y ciberseguridad.
La apuesta es clara: que los empleos del futuro en las zonas francas los ocupen dominicanos formados en el país.
Nuevas inversiones en camino
La expansión no se detiene. En su sesión del 6 de octubre de 2026, el Consejo Nacional de Zonas Francas de Exportación (CNZFE) aprobó la instalación de ocho nuevas empresas y un nuevo parque industrial, con una inversión estimada superior a los 763.3 millones de pesos, unos 13.1 millones de dólares.
Tres de las nuevas empresas se ubicarán en Santo Domingo, tres en Santiago y dos en San Pedro de Macorís, dedicadas a la elaboración de tabaco, la logística y el almacenamiento, la manufactura textil, el procesamiento de metales preciosos y la fabricación de bolsas de aire.
El director ejecutivo del CNZFE, Johannes Kelner, destacó que estos proyectos contribuyen al crecimiento del sector, a la generación de empleos y al ingreso de divisas, mientras la viceministra de Zonas Francas, Lucía Zorrilla, subrayó la confianza de los inversionistas en el clima de inversión del país.
De las máquinas de coser a los dispositivos médicos, las zonas francas dominicanas recorrieron en cuatro décadas el camino de la maquila a la manufactura avanzada. Con más de 200,000 empleos directos, exportaciones récord y una nueva generación formándose en habilidades digitales, el sector se consolida como uno de los motores más sólidos de la economía nacional. Como señaló la presidenta de Adozona, Claudia Pellerano, la clave ha sido diversificarse e integrarse a las cadenas globales de valor: el país ya no solo ensambla lo que otros diseñan; cada vez más produce la tecnología que el mundo necesita.
Fuente: Diario Libre


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